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              Un rosario de Lágrimas             ...Y recuerdo tus calles,             tus veredas, tus plazas;             tus floridos jardines             el gran parque             y tus casa.            Tu palpitar de pueblo,             tu andar de ciudad chica            de calle Córdoba de caras conocidas.            Eras casi infinito;            eras el mundo,             lo que yo conocía;            eras lento y profundo...            Dónde estás Rosario            de mis primeros pasos por la vida?     ...
 Es   la   eterna   marea   que   nos   cubre   nos   mece            nos   acurruca               nos   cobija.   Es   que   la   Vida                es   un   ir   y   venir…   Se   van   las   penas         vuelven   las   alegrías.   Y   muchas   veces,   navegando   sin   rumbo   a   la   deriva...
 Es Verdad …  estamos solos. Solos para nacer,  solos para morir. Pero mientras,   en un interminable        laberinto,  … vamos andando. Descubriendo    otros ojos distintos a los nuestros    … que con el tiempo se tornan familiares. Y otra vez… desolados. Desconociendo las miradas amigas, seguimos por intrincados rumbos. Perdiendo … y encontrando el camino. Y otras manos distintas a las mías nos toman como pares. Y de nuevo, allí …  sin un por qué,    a las caricias las damos con el puño. Y así es la Vida. Solos al Final ... y al Principio. Pero,  en cada lágrima y por cada sonrisa; Alguien, tan parecido    y tan distante,     se interpone en nuestras Soledades.
 Permíteme acercarme tus manos tan cerca de mi rostro, que puedas dar cuenta de todas mis arrugas. Que tu mirada me mire tan profundo que puedas ver en mí,  cosas que desconozco y las que miento. Y que tu Corazón entonces, se llene de un rojo eterno de confianza o que se aleje lleno de decepción. Por ésto o por aquello, mi ser habrá triunfado, porque detesto  la traición que origina la duda.
 Voy subiendo                               bajando buscando                      comprendiendo. Cuánto queda de mí del que fui ayer. El del día de ayer. Y me pregunto quién quiero ser mañana. No en el futuro; mañana. La urgencia es Hoy. Edificar este momento. Mientras escribo, poder hacerme mejor gente. Dignificar este momento. Poder saltar estas paredes que construí  hace tiempo; que no tenían  ni puertas  ni ventanas. Sólo grietas del tiempo por donde  borrosamente divisaba algo así como... Una Vida; mi Vida.
 Voy juntando pedazos arrastrando recuerdos. Haciendo de mi Vida un Algo nuevo. Y me cuesta afirmarme me duele lo que pierdo. Me estoy acostumbrando a ser yo mismo... Voy buscando un lugar en mi Mundo que hora por fin encuentro. Me va maravillando lo que tengo,  lo que va siendo mío. Mil ayeres vuelven en pensamientos. Más tarde o quizás antes nade por este río. Pero no estoy acostumbrado a ir dejando mis huellas y que además se enteren que son mías.
 Las dudas que nos rigen. El mañana mejor que no alcanzamos. Esa seguridad         tan pasajera. Retener los recuerdos porque el Hoy no nos basta. El momento indicado  que no llega. Ver enfrente ese jardín florido y no ver Nuestras rosas. Querer a la persona equivocada. Tu Vida      Tus Misterios. Descender al Infierno a rescatarte. Tomarte de la mano y andar solo. Y muy al fin desplazar los escombros. Y con el resto volver a construir la Vida.  Y a comenzar de nuevo...